La Fundación Götze se implica con los damnificados de la DANACon el corazón desgarrado por las imágenes y las noticias recibidas tras las inundaciones provocadas por el paso de la Dana del 29 de octubre, la Fundación decidió movilizarse para ayudar en la medida de nuestras posibilidades.Por ello montamos un punto de recogida para los familiares y trabajadores, y así llevarlo a las zonas más necesitadas. Los primeros portes se los llevaron dos todoterrenos de la organización SOS 4×4 que tanto nos ayudaron durante Filomena, y el segundo porte corrió a cargo del Club de Voleibol Madrid, quienes distribuyeron puerta a puerta el material necesario a los pueblos más aislados.
Los chicos también quisieron colaborar y estuvieron ayudando a cargar los vehículos. Los productos que no pudieron llevarse, los depositamos en uno de los punto de recogida habilitados al efecto.Desde la Fundación pudimos añadir muchísimo material a lo donado por las familias y el personal de la organización. Productos que ya teníamos como mascarillas, gel hidroalcohólico, material de higiene, botas de agua, ropa de abrigo, mantas y colchones, pero que en estos momentos no eran necesarios para nuestros usuarios, casi todo ello material donado, pero de características o tamaños que nosotros no podíamos utilizar aquí. Con ánimo de incrementar esta donación, se destinará todo lo recaudado mediante la venta de nuestra revista de diciembre a los afectados por la tormenta. Por ello, los responsables de la edición de la revista, y más concretamente de este número de diciembre, se han esmerado en hacerla aún más atractiva de lo que es normalmente, para lograr aumentar la recaudación.Aun así, nuestro mayor orgullo, es la implicación de los usuarios, que demostraron su carácter caritativo a través de dos proyectos ideados en el Centro Ocupacional, pero en el que se involucraron todos los usuarios en la medida de sus posibilidades.
En primer lugar, lanzaron una iniciativa llamada proyecto “355”, que son los kilómetros que separan Madrid de Valencia por la A3, y vendieron esos kilómetros a 1 euro, representados por un lacito negro con una línea discontinua blanca a modo de carretera. Los usuarios participaron en todo el proceso: desde marcar las líneas discontinuas en el lazo hasta el diseño de las tarjetas que acompañaban a los lazos.Según se iban vendiendo “kilómetros”, marcaban la distancia en un mapa de España, donde se representaban los pueblos y ciudades más importantes del camino entre Madrid y Valencia.Y no sólo se involucraron con la ejecución, también destinaron su paga en comprarse ellos mismos sus kilómetros, concienciados de que tenían que ayudar a las personas que lo pasan peor que ellos.Además se subastó un Belén Solidario, realizado en el Centro Ocupacional, en él que llevan trabajando todo el año.Se realizó una subasta a sobre cerrado, y el día 20 de noviembre se procedió a su apertura y comunicación al ganador.Todo lo recaudado se ha donado a los Serveis Socials Sant Joan de Déu Valencia que han organizado una campaña de primera mano, pueblo a pueblo, cubriendo primeras necesidades como comida y ropa, artículos de higiene y protección, cuyos trabajadores viven en los municipios afectados, y están yendo, caminando o en bicicleta, a los distintos pueblos afectados, persona a persona, con todos los vecinos comprando y distribuyendo aquello que necesitan.
Pedimos especialmente a Dios por todos los afectados de esta gota fría y, encomendamos y agradecemos el trabajo de todos los voluntarios anónimos que, con su granito de arena, están ayudando a salir de esta pesadilla.